miércoles, 26 de marzo de 2008

42

La incomprensible armonía
tuya, lejana, mía
de aquel viejo recuerdo
sin pensar en el deseo

Me presento, soy un sueño
libre de poder, libre de placer
encuento aquí mi sendero
viajo junto a las almas que buscan lo eterno

Justo debajo de mis pies
aquella gravedad que no puedo entender
busco las respuesta en mi piel
que la razón sigue sin comprender

Arriba un dios, casi un temor
que nos acoge, en una bella ilusión
un paraíso exacto, en la más bella vibración
deslumbrado a cada momento, su magnifica perfección

Una oración para quienes padecen
un respiro para quien lo desee
una esperanza para quien carece
del intenso sol cuando amanece

Reunidos en el mismo tiempo
será de nosotros el momento
responsables de nuestros pensamientos
de valorar la vida o condenar el tormento

Aquí estoy, es mi derecho
todo mortal deberá entenderlo
la igualdad bajo todos los conceptos
buscando el equilibrio de nustros cuerpos

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